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Antonio
Catalán es
Abogado. Es uno de mis
más entrañables amigos, aunque el espacio
que nos separa, por vivir en ciudades diferentes, no nos permite vernos con
la frecuencia que desearíamos.
Es nuestro abogado
particular, el señor Letrado que se encarga de todos nuestros asuntos
legales.
Cuando
recuerdo los programas que hemos hecho juntos en la radio, me viene a la
memoria lo bien que lo pasábamos preparándolos y lo mucho que nos
reíamos en nuestras excursiones a lugares abandonados en busca de
psicofonías.
Recuerdo, con una sonrisa irremediable en mis labios, una tarde, a pocos
kilómetros de Hellín (Albacete), en las inmediaciones de una antigua
casa abandonada en el campo. Antonio y yo nos habíamos desplazado hasta
el lugar con nuestros equipos de grabación para obtener posibles
grabaciones paranormales.
El Sol se empezaba a ocultar entre las
montañas y la luz empezaba a decrecer. Habíamos dejado una de las
grabadoras, con micrófono incorporado, dentro de la casa. Permanecíamos
en absoluto silencio a las puertas, esperando que transcurriesen los tres
minutos de rigor. De repente,
algo empezó
a moverse entre los matorrales que teníamos junto a nosotros y, surgida
de la nada, apareció una larga y horripilante serpiente. Empezamos, presos
del miedo, a correr, a gritar, a brincar... Fue realmente cómico. Tras habernos
alejado del lugar y una vez pasado el peligro, nos deshicimos en un ataque de risa que se prolongó por espacio de unos minutos.
Verdaderamente fue una tarde de sesión psicofónica difícil de olvidar.
Con
Antonio tengo muchas anécdotas que me provocan la risa cada vez que las
recuerdo. Contaré otra.
Nos encontrábamos una noche de viernes, avanzada
ya la madrugada, en la Casa de la Cultura de Hellín. La emisora de radio
donde hacíamos el programa estaba ubicada en dicho edificio. Nos
encontrábamos grabando el programa del martes siguiente y se nos hizo muy
tarde. Nuestro compromiso con dos bellas damas –su novia y, por
entonces, la mía-, nos había forzado a ir tan tardíamente a grabar el
espacio de radio que duraba dos horas. Eran cerca de las tres de la
madrugada cuando terminamos de grabar el programa.
La Casa de la Cultura de
Hellín es un edificio de varias plantas, antiguo convento, restaurado
hace no demasiados años y con cierta leyenda de lugar
donde han
ocurrido ciertos fenómenos extraños.
Tras terminar nuestro trabajo, bajamos las escaleras casi a
oscuras, comentando el programa recién hecho y, para sorpresa nuestra, al llegar al portón que da acceso a la calle, éste se encontraba
cerrado. ¡Alguien nos había dejado encerrados allí casi a las tres de
la madrugada de un viernes!... ¿Qué hicimos?... Llamar a un buen amigo.
"Oye -le dijimos-, vente a la Casa de la Cultura que nos han dejado
atrapados y no podemos salir." ¡Y cómo no! Empezamos a reírnos sin
parar de nuestro infortunio. Al cabo de media hora larga, apareció nuestro
"contacto" y nos pudieron abrir la puerta y
"liberarnos". Contábamos por aquel entonces con 17 y 22 años
respectivamente... unos pipiolos.
Antonio
Catalán debutó en la radio en agosto de 1995,
en el
programa que
hacíamos por aquel entonces:
"Cuarta
Dimensión", en Radio Hellín.
Desempeñó múltiples tareas profesionales:
coordinador, ayudante de
realización
(en la primera etapa del programa),
realizador
(en la segunda
etapa),
asesor musical y redactor.
Cuando el tema que tratábamos en el
programa se prestaba, Antonio cogía su grabadora y se lanzaba a las
calles, entrevistando a unos y a otros con el objetivo de emitir
posteriormente las opiniones de los ciudadanos a modo de
encuestas.
También hizo algo de
locución,
pero su labor estaba más en la sombra.
Trabajó mucho y bien.
Su
tema favorito es Jesús de Nazaret. Sin pertenecer a ninguna religión en
concreto, Antonio es un gran creyente en Dios. Ojalá hubiera más
personas como él en el mundo. Posee una fe envidiable y un corazón que
ya lo quisieran muchos para sí. Jamás he tenido la más mínima
discusión con él, y nunca me ha hecho un "feo". Es, podría añadir, el
amigo perfecto, ese amigo con el que tantos sueñan, y yo he tenido la
suerte de encontrarlo. Lo malo, como he dicho al principio, es que ahora
vivimos separados en ciudades relativamente distantes.
Su
interés en lo referente a la
parapsicología se centra principalmente en
el fenómeno de las psicofonías, las
casas encantadas y las
apariciones
(fantasmas y espectros).
Es
una persona muy leal, con un enorme sentido del humor, sincero, honesto,
algo revoltoso en ocasiones (cuando saca el niño interior que todos
llevamos dentro), amante de las verdades y enemigo de la falsedad.
Guardo
un gratísimo recuerdo de las horas que pasamos juntos, a veces
trabajando, a veces riéndonos, a veces jugando al fútbol (que es otra de
sus grandes pasiones).
Es
comentarista deportivo
en Radio Hellín
(Albacete) en el programa
"Frecuencia deportiva".
Su intervención radiofónica se emite los jueves de 13:30 a 14:30 horas a
través de dicha emisora. Los amantes del deporte pueden escuchar la
emisión (en directo o grabada) a través de
www.radiohellin.com
Un
abrazo muy fuerte, mi querido Antonio, desde estas líneas. No
pierdas nunca tu sentido del humor, ni tu fe en Dios y en Jesús de
Nazaret. Dios quiera que, algún día, podamos volver a vivir cerca y
repetir nuestros buenos momentos.
Te quiero,
amigo.

Santiago
Vázquez


©
Santiago Vázquez
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