"Miedos que nos inculcan desde niños"

por Miguel Ángel Segura

(12. 2. 2004)



Desde niños nos sugestionan con cosas que nos asustan como fantasmas, espíritus, seres diabólicos, brujas, casas endemoniadas y mil historias más que para lo único que sirven es para que desconozcamos realmente su origen y creemos una sugestión en nuestras mentes muy perjudicial para nosotros, incluso con final trágico para algunos. Ahora comentaremos algunos de estos temas.

Las brujas, hechiceros, magos y todo lo relacionado con la magia y los hechizos sólo afectan a los que se lo creen, nunca pueden dañar o beneficiar a una persona que no se sugestiona. Sin embargo, nos meten en la cabeza ideas equivocadas sobre esto.

Los seres diabólicos no existen. Vivimos en un mundo dividido entre el bien y el mal, pero eso no significa que existan los demonios o, por lo menos, los demonios con cuernos, ojos grandes y caras demacradas que nos enseñan desde niños. Los demonios y los ángeles están dentro de nosotros, igual que el bien y el mal. Nosotros decidimos a quién sacamos fuera.

Nos asustan con posesiones demoníacas, pero está suficientemente documentado que una posesión no la provoca ningún demonio. Se produce por distintos motivos que rodean al sujeto, a veces por sugestión u obsesión con estos temas o por algún problema psicológico.

Los espíritus, según la idea que tienen la mayoría de personas, son las almas de los muertos que vagan por la tierra, y lo más curioso es que casi todos piensan que estos espíritus son malignos. En realidad, si el espíritu existe de verdad, todos tenemos uno dentro y, si al morir, dejamos nuestro cuerpo y el espíritu perdura, seguiremos siendo igual que cuando estábamos vivos. Por eso, puede que existan algunos buenos y otros malos, pero lo que es verdad es que no hay que tenerles miedo, porque si ellos son espíritus, nosotros somos espíritu y además tenemos un cuerpo físico. Ellos no pueden hacernos daño, sólo nosotros con una obsesión o una sugestión podemos provocarnos daños y a veces bastante serios.

Poltergesit y casas encantadas. Estos fenómenos son reales, se caracterizan por escucharse ruidos, pasos o golpes, también se suelen ver sombras vagar por determinados lugares de la casa, el desplazamiento de objetos también es muy común en estos casos, igual que, en alguna ocasión, la materialización de objetos como piedras que caen del tejado o lluvia de cristales.

Estos fenómenos son reales y lo más curioso es que no son provocados por ningún espíritu, fantasma, demonio o bruja. Estos fenómenos son provocados por una persona que frecuenta ese inmueble, mayoritariamente por un adolescente que vive allí. (Pero ésta es sólo una hipótesis, la llamada psicocinética. No se puede descartar la hipótesis trascendental, es decir, que una causa que se encuentra fuera de nuestra dimensión física sea quien produzca los fenómenos. NOTA de S. Vázquez)

Este fenómeno se denomina poltergeist. También hay que recordar que pueden existir fenómenos en casas abandonadas de similares características, los cuales sí pueden venir provocados desde ese otro lado o quizás sea una impregnación por algún suceso trágico del pasado. (Hipótesis de impregnación ambiental).

Desde niños, sentimos miedo a los demonios, a Satanás, a los espíritus y fantasmas, incluso a la oui-ja y las psicofonías , pero muchísimos niños en el colegio han hecho y hacen sesiones de oui-ja o graban psicofonías, y con esas edades uno es de lo más sugestionable y si además añades la idea que tenemos sobre los espíritus y los demonios es muy probable que la mayoría de niños, después de realizar esas sesiones, terminen con problemas psicológicos muy serios, incluso algunos pueden a llegar a poner en peligro su vida.

Un amigo me contó que desde que tenía uso de razón, vivió aterrorizado por los espíritus, los fantasmas y los demonios. Tenía tanto miedo que lo pasaba muy mal por las noches, no podía ver nada por la tele sobre estos temas y cuando sabía que los compañeros de clase iban a realizar una oui-ja, se ponía a temblar y no dormía en una semana.... Bueno, pues este buen amigo mío, ahora realiza psicofonías de forma asidua y le interesa mucho toda la fenomenología paranormal. Gracias a empezar con estas grabaciones y a documentarse de forma seria, ha podido llegar a desprenderse de ese miedo que incluso con más de veinte años de edad le perturbaba. Con esto quiero que entendáis que el miedo lo provoca la falta de información o la información equivocada, y lo único que nos puede dañar en este mundo de fenómenos paranormales es ese miedo que, llegado a un punto extremo, nos sugestiona y crea a nuestro alrededor fenómenos de tipo poltergeist.





© Santiago Vázquez