|


(Foto © Casa de América)
El factor principal que diferencia una casa encantada de un lugar donde se
producen fenómenos de tipo poltergeist es, desde el punto de vista
teórico, que en el primer caso se exige la presencia de un fantasma o espectro,
mientras que en el segundo, la fenomenología poltergeist parece
desarrollarse independientemente de la manifestación visible de una
aparición.
Las denominadas "casas encantadas" -según se
desprende de la investigación- parecen estarlo por la presencia y
actividad de uno o varios fantasmas o espectros que, en momentos puntuales o
esporádicamente, se hacen visibles a uno o a varios testigos del lugar, permitiendo incluso
ser fotografiados o filmados.
El número de casas encantadas en nuestro mundo es considerable y somos
muchos los investigadores que hemos comprobado la autenticidad de los fenómenos
paranormales que en éstas se producen.
En algunos casos puntuales, las casas encantadas parecen estarlo por la
presencia de un fantasma (y en algunos casos por un espectro) de alguien
que se quitó la vida en ese lugar. Hablando siempre desde el punto de vista
de
las hipótesis es, en estos casos, como si el espíritu de la persona que
se suicidó en ese lugar, no se hubiese podido desvincular del mismo, como
si estuviera atrapada en el escenario de su suicidio. Claro está que no
en todos los lugares donde se ha desarrollado un suicidio se dan estos fenómenos
de encantamientos.
Por otra parte, nos encontramos con casas encantadas que, a priori y según
la posterior investigación, lo son porque aún su antiguo morador/es no
han abandonado el lugar digno de sus afectos. Parecen ser seres a quienes
les une un fuerte vínculo con el lugar propiamente encantado y que se
resisten a abandonarlo, provocando el rosario de fenómenos típicos en
los denominados encantamientos.
En ocasiones, los fenómenos paranormales que se producen en las casas o
lugares encantados parecen tener la intención de, tan sólo, llamar la
atención de los testigos. En otras, la finalidad parece ser la de
asustar, amedrentar y expulsar a los habitantes del lugar. Por su parte,
nos encontramos con casos en los que la causa paranormal parece querer
"jugar" o divertirse provocando estos fenómenos.
La fenomenología paranormal que se produce en estos lugares encantados es
numerosísima y muy amplia, variada y extensa. No se trata, en este
apartado de nuestra página web, de hacer un estudio pormenorizado del fenómeno,
sino, tan sólo, una breve introducción al tema. Podríamos extendernos sobre el asunto y entrar en pormenores, pero no es
ésta
nuestra tarea en esta sección. Para ese fin recomendamos los libros
referentes al tema que nos ocupa en nuestro "Rincón del sabio".
Por otra parte, y ya para concluir esta introducción, nos encontramos con los fenómenos poltergeist. Hemos señalado al
principio que un lugar donde se producen fenómenos de este tipo, se
diferencian del lugar encantado en que no se produce la aparición de ningún
fantasma y/o espectro.
La causa de los poltergeist, según los parapsicólogos más racionalistas,
es que la mente de una persona (habitualmente un/a
adolescente) libera, a través de un mecanismo inconsciente de telecinesis,
una energía que desencadena de manera involuntaria una pléyade de asombrosos
fenómenos.
Personalmente, no estoy en absoluto de acuerdo con esta hipótesis. Podríamos
hablar extensamente sobre la posibilidad -en absoluto comprobada- de que
nuestra mente sea capaz de provocar toda esta fenomenología: aportes
(aparición de objetos o fluidos inexistentes en el lugar), termogénesis
(variación en la temperatura ambiente), movimientos de objetos diversos,
desmaterializaciones (desaparición de objetos), litotelergia (lluvia, por
ejemplo, de piedras -fenómeno frecuente en los poltergeist-), etc. La pregunta que dejo en el aire es: ¿puede verdaderamente nuestra mente
provocar todos estos fenómenos?
Es preciso decir que, en determinados casos, algunos de estos fenómenos se han
producido sin que hubiese nadie en el lugar de los hechos en ese momento,
pero que las cámaras han registrado. Si no hay nadie en el lugar: ¿qué
mente va a provocar esos fenómenos?
En otras ocasiones, los fenómenos se siguen produciendo invariablemente
sin que esté presente en el lugar la persona de la que parece provenir la
fenomenología. Queda claro, por tanto, que no es imprescindible la
presencia del sujeto para que se desencadenen los fenómenos propios de un
poltergeist.
Cualquier hipótesis es válida en mayor o menor medida, pero para que una
hipótesis se convierta en tesis y así explicar satisfactoriamente los
fenómenos, tiene que ser aplicable a todos, repito, a todos los casos, y
no es así. Por lo tanto, la hipótesis de la telecinesis recurrente
espontánea (que sea la mente de un sujeto la que provoca los fenómenos)
queda muy en entredicho y no es más que una posibilidad, dudosa e
improbable y en ningún caso demostrada.
Las
casas encantadas y los poltergeist son fenómenos paranormales que se han
constatado en multitud de ocasiones por numerosos testigos, muchos de
ellos reputados hombres de ciencia, policías, eminentes
investigadores y testigos de indudable credibilidad que han confirmado la
veracidad de estos fenómenos paranormales.
Son fenómenos de extraordinario interés por lo que pueden significar e
implicar.
Que cada uno saque sus propias conclusiones, después, eso sí, de haberse
informado en las fuentes oportunas. Para ello y a continuación, les
recomiendo algunos libros que nos harán conocer mejor en qué consisten
estos fenómenos de las casas encantadas y los poltergeist.
Un saludo,

Santiago Vázquez
- "Casas
encantadas" (Crónica de un siglo de misterio), Francisco
Contreras Gil, EDAF.
- "Poltergeist:
una incómoda realidad", Lorenzo Fernández Bueno, Nowtilus, Madrid,
2002
-
"Lo paranormal: ¿existe?", José María Pilón, Temas de Hoy,
Madrid, 1996
-
"Casas encantadas y poltergeist", José Luis Jordán, Ediciones
Noguer, Barcelona, 1982 (NOTA:
Obra
de carácter marcadamente racionalista)
- "Poltergeist",
José Luis Jordán, Espacio y Tiempo, Madrid, 1992
(NOTA: Obra
de carácter marcadamente racionalista)
-
"13 historias de fantasmas, casas encantadas y poltergeist: casos
reales de Granada", Rafael Casares y Juan Arcos, Editorial Comares.
-
"Las casas encantadas", Camille Flammarion, Ediciones Abraxas.
-
"Casas encantadas", Pedro Palao Pons, Editorial Robin Book.
-
"Fantasmas y Poltergeist", VV.AA. Plaza & Janés Editores.

© Santiago Vázquez
|
|